Agritech brasileña Cromai crecerá cuatro veces más en el 2021, utilizando Inteligencia Artificial en las plantaciones de café, caña y soya

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La utilización de su algoritmo permite reducir por la mitad la utilización de insumos y aumentar en hasta dos veces la productividad de la cosecha

Guilherme de Castro es bisnieto, nieto e hijo de padres formados por la renombrada ESALQ, Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, de la Universidad de San Pablo. Pero cuando llegó su turno, Guilherme acabó escogiendo la Ingeniería Mecatrónica. Fue para Alemania a hacer una Maestría, volvió para Brasil para el Doctorado en la USP y lo finalizó en Japón.

En su regreso al país, conversando con sus padres y amigos, percibió que había una gran laguna de informaciones importantes sobre el manejo en el campo, que podrían ser mucho más completas y que ayudarían a tornar las plantaciones mucho más eficientes. Apasionado por la Inteligencia Artificial, creó un algoritmo para procesar imágenes aéreas de drones, vants o incluso tiradas de motos para detectar plantas dañinas en las plantaciones.

Cromai
Guilherme de Castro

En el 2017, fundó Cromai (acceder al sitio web) que es considerada la primera empresa brasileña entre las cinco startups más promisorias del mundo en el Agro y una de los 100 startups para estar atento. El año pasado, recibió un aporte de R$ 5 millones de Stoller, empresa americana de nutrición y fisiología vegetal, gracias a una colaboración en el mercado de caña de azúcar.

En el mercado de café, Cromai ya tiene quince clientes, entre ellos Daterra (lea artículo aquí) e Ipanema Coffees y su algoritmo ayuda a los productores a identificar el grado de maduración de los frutos del cafetal, por línea y lote, que indica por donde comenzar su cosecha. Las imágenes, en el cafetal, son captadas en moto, gracias a un sensor acoplado en la parte lateral de la mochila de los técnicos que recorren el campo. “En breve, la captación de las imágenes de los cafetales también podrá ser hecha por drones, estamos aún al inicio de la operación”, explica Guilherme.

“Con el uso de la Inteligencia artificial en la cosecha es posible lograr una reducción de hasta 65% en la utilización de herbicidas, una vez que las imágenes pueden ayudar al productor a pulverizar el producto solamente en los lugares donde son realmente necesarios. Esto sin hablar de la reducción del tiempo de operación de la maquinaria, aumentando la productividad de la hacienda”, se enorgullece.

Inteligencia Artificial en el campo

Cada vez más la Inteligencia Artificial dará las cartas en la agroindustria, comenzando por las propiedades mayores. Pero nada impide que las cooperativas entren en la jugada para poder ofrecerles a sus cooperados los beneficios del algoritmo en el campo. “No hay necesidad previa de nada, basta que el productor conozca a fondo sus procesos, y lo que realmente ocurre en el campo. En cinco a 10 años, la perspectiva es que la Inteligencia Artificial reduzca por la mitad la utilización de insumos, aumentando en hasta dos veces la productividad en las cosechas”, finaliza.

Cromai

La solución de Cromai trabaja con seis tipos de capas de información capaces de identificar una gama de especies de dañinas, como enredaderas, ricino, gramíneas (tamaño alto y bajo), dañinas indefinidas y otras hojas largas.

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