Chacra São Sebastião, de Cristina, MG, dos veces vencedor del Cup of Excellence (2014/15), ahora invierte en la fermentación de microlotes

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Historia inspiradora de Sebastião Afonso ayudó a llamar la atención para Cristina, MG, como una región de cafés especiales de alta calidad

El municipio de Cristina, en Mantiqueira de Minas, viene destacándose en el universo de los cafés especiales brasileños (leer nota sobre la región en el enlace…) hace algún tiempo. El trabajo de la familia Afonso es corresponsable por eso. Pero, la historia del éxito en la plantación de cafés premiados de Sebastião Afonso, en verdad, comenzó con otro cultivo, el arroz. Su padre, en 1963, arrendó unas tierras de praderas en el barrio de Pedra, en el mismo municipio, y empezó a sembrar arroz, lo que le permitió criar a sus 21 hijos.

Afonso Lacerda – Sala de provas da propriedade

Allá, por los finales de los años 90, cuando el precio quedó muy bajo, se diversificaron para poder sobrevivir y empezaron a sembrar otros cultivos, como pastoreo, banana, y comercializaban eucalipto.

Fue entonces que la familia se reunió para comprar unas tierras en el barrio de Vargem Grande para trabajar con café.

Sorteo en el sombrero

En el tercer año de producción, como la propiedad estaba en un cerro, lo dividieron en 8 franjas de tierra, una para cada hermano hombre, con 1400 pies para cada uno. La más alta era la número uno y la más baja, la ocho. Colocaron papelitos con los números dentro de un sombrero e hicieron un sorteo. A Afonso le toó el lote número cuatro. Finalmente, los demás hermanos fueron negociando con él sus propiedades y Afonso terminó con todos los lotes, menos uno, el de Antônio Marcio, que hasta hoy también planta café. «Mis hermanos pensaban que era muy difícil trabajar con el café, todos estaban acostumbrados con la labranza del arroz», nos cuenta.

O café é colhido manualmente

Capricho na produção de cafés especiais

Con el dinero de la venta de los cafés, logró guardar un poco e invertir en una propiedad mayor, el chacra São Sebastião. Actualmente, cuenta con ocho propiedades que suman 360 hectáreas, siendo 85 hectáreas solo de café, con 285 mil pies.

Premios

«Hasta ese momento, no me preocupaba por la postcosecha, nosotros no teníamos ni tractor», nos recuerda. En 2007, cuando estaba comenzando la cosecha, resolvió que era el momento de invertir en la postcosecha y le pidió a un lavador, un secador y, en un despulpador y, en 30 días, puso todo a funcionar, construyendo además una terraza propia ya que, hasta entonces, usaba el de los vecinos.

Sala de premios

El resultado es que, ya en la zafra 2008 quedó entre los 50 mejores cafés del concurso de la ìlly y al año siguiente venció el primer concurso. Más adelante comenzaron a utilizar el procesamiento Natural y, como siempre hicieron la cosecha selectiva, y terminaron venciendo dos años consecutivos, 2014 y 2015, el Cup of Excellence www.allianceforcoffeeexcellence.org. En 2014, venció con un lote inscrito por su hermano, Antônio Marcio da Silva, con 95,18, puntos. Y, en 2015, con 94,47, ambos en la categoría Naturals.

Matas y nacientes

Las propiedades de Afonso están entre 900 y 1300 metros de altitud y presentan temperatura promedio de 17 grados y 1600 milímetros de lluvias. Una de las grandes preocupaciones del propietario y de su hijo, Hellisson Afonso, de 24 años, que le ayuda en las chacras desde siempre, es con la preservación de las Matas Nativas y de las nacientes. «Solo una de las propiedades tiene 11 nacientes, que son preservadas y mantenidas fuera del alcance del ganado. Tenemos más de 70 hectáreas de mata y, en una franja de 15 metros de distancia de cada arroyo, las nacientes están debidamente protegidas para que el ganado no tenga acceso. Y por supuesto, es de alta calidad, comprobado por medio de análisis realizados de forma anual. De esa forma, honramos nuestras certificaciones como la de la Certifica Minas y de la UTZ», dice orgullosamente Hellisson.

Hellison e o pai

Toda la cosecha de la propiedad se hace de manera manual, incluso, sin derribadora, máquina portátil para ayudar en la cosecha del café que, según especialistas, ayuda a mejorar la productividad del cultivo.

Durante la cosecha, que es tardía, cuentan con la ayuda de 30 personas, todas registradas por las estrictas leyes laborales brasileñas. «Pero a lo largo del año, somos apenas 12 en la rutina», aclara Hellisson, un apasionado por los cafés y que está estudiando para torrar en la propia chacra. En cuanto al hijo menor, Emerson, está cursando medicina en Itajubá, lo que no le permite estar más presente en la propiedad. «Pero cada uno ayuda como puede», dice Afonso, no escondiendo el orgullo de sus crías.

Seus cafés especiais são exportados para diversos países

La familia vende sus cafés por medio de la cooperativa de la región, Cocarive, www.cocarive.com.br, que comercializa a países como Corea, Japón, Australia, EE. UU., Canadá, etc.

«Nuestra lucha ahora es por mejorar la calidad de los cafés todavía más, para poder atender a todos nuestros clientes. No sirve solo producir uno o dos microlotes con notas mejores, tenemos que intentar hacer cafés con mejor calidad. Para eso, estamos estudiando mejor las fermentaciones, principalmente con la ayuda del profesor Flávio Borém, de UFLA, www.ufla.br», finaliza.

Fotos y Videos: Clodoir de Oliveira

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